La cruel realidad de nuestra Mujer Dormida
… De momento, solo nos queda aceptar que, sin duda alguna, cada vez que nos echemos la mochila en la espalda, vayamos a donde vayamos, sean estos nuestros volcanes, alguna pared de escalada, algún recorrido en cañón, o durante una simple caminata, nos la estaremos en verdad jugando…
