Reporte Sierra Negra 2012: La Sierra Negra Después de la Tormenta Parte 1

Presagios, instinto, o simplemente el destino…

La Sierra Negra después de la tormenta
A lo largo de seis años de exploraciones hemos sabido ganarnos la confianza y amistad de la gente de las diferentes comunidades, son ellos los que nos han mostrado y permitir adentrarnos en las entrañas de La Sierra Negra.
En la expedición 2011 exploramos el Sistema Ixtololo Atl (Ojo de Agua) el cual alcanzó la profundidad de -510 metros, quedando varios pasajes pendientes. La campaña 2012 tenía como objetivo explorar cuatro ramales dentro de Ojo de Agua y buscar entradas en los cerros aledaños para dar más altura al sistema, estaríamos en la zona 19 días, del 2 al 21 de mayo.
En la expedición 2011 exploramos el Sistema Ixtololo Atl (Ojo de Agua) el cual alcanzó la profundidad de -510 metros, quedando varios pasajes pendientes. La campaña 2012 tenía como objetivo explorar cuatro ramales dentro de Ojo de Agua y buscar entradas en los cerros aledaños para dar más altura al sistema, estaríamos en la zona 19 días, del 2 al 21 de mayo.
A diferencia del año anterior y con gran sorpresa, la gente estaba dispuesta a mostrarnos cuevas y sótanos, nuevamente optamos por montar nuestro campo base en la casa de Doña Emelia.

Sótano Vecindad de Mario.
Nos fue mostrado el primer día de la campaña, pero fue hasta el siguiente día que se exploró y topografío parcialmente por Ángel, July y Mike, presenta un tiro de entrada de 71 metros, el sótano presenta varios ramales, tanto activos como fósiles, en el primer día se agotaron las posibilidades de continuar por algún pasaje activo. En una segunda entrada que realizamos Mike, Ricardo y yo, continuamos la exploración por un pasaje fósil, hasta que nuevamente conectamos con la parte activa de la cueva, la exploración se detuvo hasta un pasaje donde hay una estreches que no nos permitió seguir, pero la cueva continúa con una fuerte corriente de aire, a pesar de que la cueva es prometedora decidimos no desobstruir la estreches, ya que eso requeriría invertir un día y tenemos más sótanos que explorar.



En La Vecindad Meandro Fosil en La Vecindad
No damos por terminado este sótano, en la vertical de entrada en una de sus paredes posee un tiro paralelo, un par de ventanas se puede alcanzar con un péndulo, y en una de las paredes de la boca del mismo existen dos cuevas, para llegar a ellas se tiene que realizar una travesía de unos cinco metros. Antes de terminar la campaña teníamos el plan de regresar, pero no fue posible por dar prioridad a otros sótanos. Al final, La Vecindad de Mario quedó con -105 metros de profundidad y 390 metros de desarrollo horizontal, es claro el rumbo que está tomando la cueva, va hacia Sistema Tepepa.


Cerros de Tacho.
En 2011 Anastasio fungía como inspector de la comunidad Ojo de Agua, en esa ocasión la gente no nos veía con buenos ojos, nos cortaron el suministro de agua y se rumoraba que nos querían correr, solicité a Anastasio una reunión para hablar del porque entramos a las cuevas, durante la misma, una de las señoras de mayor edad de la comunidad dijo: Si los dejan entrar a las cuevas se van a secar los ríos, y vamos a perder las cosechas, la gran mayoría de la gente se negó a mostrarnos o siquiera hablar si existían cuevas.
Para esta campaña Anastasio (Tacho) se ofreció a llevarnos a varios sótanos que se encuentran en sus terrenos, estos se localizan en las elevaciones al oeste de la entrada del Sistema Ixtololo Atl.
Un soleado domingo por la mañana salimos del campo base July, Ricardo y yo, hacia casa de Tacho.
Sótano Tacho 1
Presenta un tiro de entrada de 30 metros, y en la base de este se divide en dos ramales, los cuales finalizan en un único tiro vertical, ambos azolvados. Tacho 1 quedó con 44 metros de profundidad y 70 metros de desarrollo horizontal.

La Farmacia
Después de salir de T-1 nuestro guía nos llevó a la parte más alta de uno de los cerros, ahí se localiza el Sótano de Tacho 2, con un tiro único de 10 metros. Continuamos la marcha por la parte alta de los cerros y nuestro guía nos comentó que en esa parte se localizaba un sótano más, al pasar junto a una depresión Ricardo pregunta al guía si en ese lugar se localiza alguna cueva, el responde de manera negativa, pero nosotros no nos vamos a quedar con la duda, en una de la paredes de la dolina se localiza una pequeña entrada por la que sale una fuerte corriente de aire, el primero en entrar arrastrándose es Ricardo, y me dice que la cueva continúa por un estrecho y que no pasa, entonces tenemos que recurrir al arma secreta; casi sin problema, July entra por la estreches, después de contorsionarse un poco logra ponerse de rodillas, ella describe que la cueva continúa por un tiro de poco más de cinco metros y es constante la corriente de aire, es un hecho que Ricardo y yo no pasamos, solo registramos las coordenadas, ya regresaremos a desobstruir; para cuando llegamos al siguiente sótano serían alrededor de las 15:00hrs., comenzó a caer una ligera lluvia, pero aún decidimos descender.
A este sótano lo nombramos La Farmacia, ya que en la base del tiro de entrada encontramos varias bolsas con medicamentos y jeringas usadas entre otras cosas. En una de las paredes del tiro de entrada se localizó una grieta, pero para ese momento comenzó a llover y decidimos regresar al campo base. Regresamos dos días después para continuar el pendiente que teníamos, Ángel realizó una travesía, continúo por la grieta hasta que se topo con un tiro de 9 metros, la cueva continúa por un derrumbe y termina en un pasaje estrecho, donde solo July logró pasar, por la parte de atrás del tiro anterior, escalamos por una rampa y se llegó a un tiro de 8m que terminaba en su base, nuevamente en una de las paredes de este último, se encontraba una grieta, Ángel realizó una pequeña escalada y para sorpresa nuestra esta ventana llegaba a un tiro, que resultó de 10 metros, pero… desafortunadamente terminó en derrumbe, con una ligera corriente de aire, donde solo el agua pasaba.


Al salir teníamos un poco de confusión en cuanto a la profundidad del sótano, al final La Farmacia quedo así: tiro de entrada de 19 metros, una profundidad total de 26m y un desarrollo de 86m, al ver la topografía en 3D nos percatamos que todos los tiros son paralelos pero a diferentes profundidades, un pequeño sótano interesante
Sistema Ixtololo Atl
Al finalizar la campaña 2011 decidimos dejar parcialmente armado el resumidero, solo donde nosotros consideramos que las cuerdas podrían sufrir un daño, por un golpe de piedra durante una crecida, se quitaron y almacenaron dentro del mismo, solo requirió un día para reequipar el resumidero hasta -400m, punto donde se continuaría la exploración en un pasaje fósil que prospecté un poco el año pasado, y el cual va justo por arriba del pasaje principal.
Dos días después entraron al resumidero Mike y Ricardo hacia la punta, Ángel y July se encargarían de la topografía. Después de avanzar 148 metros se llegó a un tiro (10m), por un momento se pensó que íbamos por buen camino, pero el pasaje no resulto ser lo que esperábamos, al llegar a la base del tiro, nuevamente se conectó con el conducto principal de la cueva, decidieron dejar armado el nuevo pasaje para que más adelante yo pudiera revisar.

Para el sábado 8 de mayo teníamos varias invitaciones de la gente de la comunidad para explorar sótanos en sus terrenos, evaluamos el regresar a Ixtololo Atl a explorar el pasaje pendiente a -493m, decidimos que por el momento y debido a que solo éramos cinco los miembros en la expedición, aprovecharíamos que en esta ocasión la gente tenía la disposición de guiarnos. El domingo 9 por la mañana nos dividimos en dos grupos, Mike y Ángel entrarían a Ixtololo Atl a desequipar el resumidero hasta La Rampa Madres a -177m, en este punto se explorarían dos ramales ascendentes que igual quedaron pendientes el año anterior, Ricardo, July y yo iríamos a prospectar el cerro de tacho. Serían alrededor de las cinco de la tarde cuando veníamos saliendo del Sótano de La Farmacia y la lluvia ya estaba en su apogeo, nuestros guías se despidieron y solo nos quedamos con nuestro amigo Mario, comenzamos a bajar por una ladera del cerro hasta que llegamos al camino principal que lleva a Ojo de Agua. Nunca había visto llover de esa manera en la Sierra, un viento que no te permitía levantar la cara, en ese momento recordamos a Forrest Gump cuando dijo: En ocasiones llovía de lado, cuando por fin llegamos al pueblo, nos percatamos que nuestros amigos aún no llegaban, y con sorpresa vi que el pequeño río que cruza el pueblo ahora era un enorme río de más de dos metros de ancho, Mario me dice: está lloviendo mucho, baja mucha agua de los cerros, tres ríos se forman y entran todos a la cueva, comencé a preocuparme.
Después de tres horas comenzó a disminuir la intensidad de la lluvia, pero no dejó de llover durante la noche, esa madrugada pasó muy lenta…

Del reporte de Miguel Barragán (El Mike)
Tras decidir que la exploración y datos topográficos obtenidos hasta ese momento, eran suficientes para armar un mapa que nos permitiera ver el rumbo que toma el sistema, y que sería necesario explorar hacia las partes altas de la sierra, para encontrar conexiones que pudieran dar profundidad al mismo, iniciamos el desarmado y recuperación de material.
El equipo lo integramos Ángel García y Miguel Barragán. La misión: desarmar desde el pasaje fósil hasta la tirolesa y desalojar ese material. La progresión de entrada ocurrió sin complicaciones con tiempo suficiente de hacer una última punta de exploración, sobre un brazo que había quedado pendiente en campañas anteriores, y al saber que no regresaríamos a este lugar bien valía la pena dedicar algunos minutos a este propósito.
Llegando al tiro del pasaje fósil, Ángel procedió a desarmarlo mientras yo lo esperaba en la cabecera tomando algunas fotografías. Alternamos el desarmado de los siguientes tiros, al tiempo que íbamos guardando cuerdas y equipo en las respectivas sacas, así sucedía hasta la estación de descanso que denominamos “Cocina de Doña Vero” de donde desalojamos todo (trastes, estufa y demás insumos requeridos durante la exploración). En este punto decidimos que yo subiría el siguiente tiro y me adelantaría para ir viendo los detalles del desarmado de la tirolesa (12m) pero decidí seguir con el rol de esperar y guardar equipo a la base de cada tiro para avanzar juntos y repartir el peso, así sucedió (en este punto Ángel percibió un olor raro en la cueva similar a orina de caballo y notó la presencia de algunos insectos, así como un ligero aumento en la corriente de aire, no dimos más importancia al asunto y continuamos) llegamos juntos a la tirolesa, donde yo pase primero y mande una cuerda para jalar las sacas, ya del otro lado de la tirolesa y apenas desconectándose Ángel escuchamos un inusual y aterrador sonido (similar al revolcar de piedras en un rio acompañado de una fuerte corriente de aire y el eco que forma la caverna) que ante la pregunta instantánea de ¿Qué es eso? concluimos de inmediato que se trataba de una crecida, y que el punto donde estábamos parados no era seguro, por lo que instintivamente ambos decidimos colgarnos en la tirolesa, y desplazarnos al otro lado de esta para ubicarnos en un rincón del salón, sobre lo que en ese momento nos pareció un punto alto y seguro. El sonido cada vez era más fuerte y cercano, no habían pasado más de 30 segundos, cuando un enorme chorro de agua comenzó a caer a la posa, y enseguida un impresionante golpe de agua, lo segundo, siendo este, el que arrastro nuestras sacas de equipo, las cuales ante el temor de quedar atrapados en el cauce de la crecida, omitimos asegurar, y quedaron a merced del agua que las arrastró sin que en ese momento pudiéramos y mucho menos quisiéramos hacer algo por ellas, así las vimos pasar a su suerte cueva adentro.

Ni Ángel, ni un servidor habíamos vivido una experiencia de este tipo, aunque si sabemos de casos con desenlaces trágicos, y evidentemente esa idea paso por nuestras mentes, aunque ni uno ni otro lo mencionamos. Por iniciativa de Ángel, tomamos la hora de inicio siendo esta las 7:10 pm, y como instinto y reflejo, ubicamos cada uno y por su lado, una piedra para ir midiendo el nivel del agua resultando ser la misma piedra y la misma marca. Así entre pláticas momentáneas y un exacerbado asombro por lo impactante que puede ser la fuerza de la naturaleza, transcurrían los minutos lentos y agobiantes, ante la imposibilidad de pasar cueva afuera y ante la incertidumbre sobre cuánto tiempo estaríamos ahí.
Notamos que en un principio el agua acarrea toda clase de desechos, sobre todo provenientes de las letrinas del pueblo, por lo que se percibía un mal olor penetrante que nos distraía, y aun ahí adentro nos permitía pensar en la ecología, creo que eso nos distraía un poco. La siguiente platica por mucho acertada de Ángel, era sobre el desarrollo de una crecida, es decir, todos te platican como empieza, pero nadie te platica como transcurre, y peor aún, ¿Cómo? y ¿Cuándo? termina… la espera se basó en medir el tiempo vs nivel de agua, a las dos horas, el agua alcanzó su nivel máximo dentro de la posa, y fue a partir de las dos y media horas que comenzó a bajar, y la lógica nos decía que en dos horas y media más eso terminaría, pero, ¿Hay lógica en una cueva? ¿Cómo saber que ha dejado de llover en la superficie? ¿Cómo saber si llueve menos?¿Si es la lluvia de un día? ¿De dos días? o ¿De más? Y lo peor ¿Cómo estarán los compañeros que están explorando en otras cuevas? ¿Estarán igualmente atrapados? ¿Los tomo subiendo algún tiro?… en fin, así transcurrió el tiempo ahorrando por instantes energía de la lámpara, ya que las pilas de repuesto están en la saca ¡la saca! se la llevó el agua junto con las pilas, la ración de marcha, manta térmica, lámpara de emergencia, cámara fotográfica. ¡Todo!, todo está adentro en algún lugar.

Pasaron solo 5 hrs. El sonido y nivel del agua nos invitaron a intentar cruzar la tirolesa, aunque en ese momento, la verdadera preocupación, era el supuesto sifón antes de la rampa que asegurábamos estaría inundado. 12:10 am decidimos cruzar, y aun cuando había bastante agua corriendo, fue cómodo bajar de la tirolesa y caminar hasta el sifón que para nuestra gracia estaba libre completamente, nos apresuramos a cruzarlo con aliento de triunfo, pero otra sorpresa nos aguardaba, la gran rampa se encontraba convertida en una enorme cascada, que por mucho nos impedía subirla, desilusionados, solo cruzamos miradas, y sin más palabras, buscamos una zona alta y lo más cómoda posible, en este punto, esperamos siete horas entre dormitar y guardar la postura para mantener el calor corporal, pasaron por mi mente pensamientos ilógicos y añoranzas familiares, ocasionales vistazos para monitorear el nivel de la cascada llevamos a cabo, se respiraba un aire de confianza, ya que la galería es bastante más amplia y eso disipa el temor de una inundación.
Siete de la mañana, relativamente descansados, con la mente más fría, decidimos que era momento de salir, tras un instante de concentración, nos armamos de valor e iniciamos el ascenso sobre la rampa, que si bien nos mojo por completo, resulto estar en un nivel bastante seguro, librando este paso, los siguientes tiros no representaban ningún riesgo, con lo que la salida fue continúa y sin contratiempos, más aun, pudimos disfrutar del espectáculo que el agua dibuja en la cueva entre cascadas y pozas que nunca hubiéramos imaginado ver.
Llegamos al campamento base alrededor de las ocho de la mañana, para con gusto encontrarnos con nuestros compañeros, quienes se disponían a entrar en nuestra búsqueda, la sensación de alivio mutuo al vernos fue notoria, ya que se despejaron las incertidumbres y temores.
Superado el trance y relajados todos, comentamos la experiencia, no sin un merecido almuerzo y reconfortante café, hicimos recuento de lo perdido en las sacas que arrastro el agua, y decidimos que entraríamos para recuperarlas cuando el clima mejorara, lo cual, sucedió varios días después.

Padre de familia, ávido explorador, rodamontes, presidente de Grupo Chicomóztoc, miembro de Espeleo Rescate México y médico de la expedición, su frase: Una aspirina lo cura todo.
Explorando en La Sierra Negra desde 2006.

Cuando no se encuentra rodando en bicicleta, esta escalando una pared o subiendo una montaña, en 2011 fue el novato del año en nuestra expedición, aún no se explica el por qué ya se le hizo una adicción las cuevas.
Por médicos no paramos, solo que el cura todas las enfermedades con caña y tepache.

Maestra de profesión, dejo las vacaciones en la playa para participar en Sierra Negra 2012, amenazó con regresar el año entrante.
Su especialidad en la cocina Huevos a la Orizaba.

Guía especializado de montaña, trabaja para Ponce de León, Outward Bound México, y Altius entre otras compañías.
Miembro de Espeleo Rescate México, y todo un Chef.

Padre de familia, apasionado de la obscuridad eterna, rodamontes y miembro de Espeleo Rescate México
Continuara…
Agradecimientos
A nuestras familias, ellos son el pilar de nuestras expediciones.
A los miembros de Grupo Espeleológico Chicomóztoc que no pudieron asistir, siempre agradecidos.
A la gente de las comunidades de Ojo de Agua, La Guacamaya y La Cumbre por brindarnos su hospitalidad y en bien mostrarnos sus cuevas y sótanos.
A Peter Sprouse por la ayuda puntual que nos ha brindado.
A la tienda Vertical Sport y Petrel.
Omar Hernández
Grupo Espeleológico Chicomóztoc
El equipo
Fotos propiedad de: Grupo Espeleológico Chicomóztoc
Este artículo fue escrito por Omar Hernández, publicado por primera vez el martes 15 de julio de 2014, 17:40, en la revista e-LTE.
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El contenido y las ideas expresadas en este e artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan forzosamente ni la opinión, ni la postura de la revista e-LTE, Tu Camino a la Aventura.
