Las Ventanas: El Paraíso de Roca Olvidado

“Escoger las vías de escalada con la menor resistencia nunca dejará de tener su belleza.”

En un relativo corto viaje desde la ciudad de Pachuca transitando por unas sinuosas curvas hacia El Chico, y después de abastecernos hasta el tope de los tradicionales y exquisitos pastes, se encuentra enclavada una espectacular zona de escalada que nos permitirá disfrutar de muchas odiseas verticales en un escenario muy poco frecuentado por la mayoría de los fanáticos de la roca.

Para muchos, sus diversas rutas que aunque están impecablemente armadas, sobre todo las ubicadas dentro del sector conocido como “Las Cortinas”, y donde es un terreno propicio y seguro para iniciarse en las primeras experiencias de escalada de tipo natural, además de que pueden éstas vías ayudarnos a aprender y poner en práctica las maniobras básicas para emprender rutas de multilargos, no resulta atrayente para algunos debido a su “escaso” grado de dificultad. ¿Pero porqué no permitirnos gozar este tipo de escalada?

Afortunadamente, la belleza de sus formas de cada una de esas rutas sin duda lo sustituye, acompañadas de extraordinarias vistas que desde lo alto nos depararán hacia un paraíso de rocas y paredes que emergen gigantescas y extrañas de un mar verde y que bien se podrían convertir en un inagotable potencial de desarrollo para esta zona, rodeadas de un frondoso y siempre misterioso bosque en el que a veces la niebla lo cubre.

La historia ha pesado generosamente con esta zona, ya que fueron de los primeros lugares donde se inicio el deporte de la escalada en nuestro país, aportando mucho para su actual desarrollo. Basta consultar el magnífico libro “Guía del Escalador Mexicano” de Tomás Velázquez que vio la luz en 1955, aportando información y describiendo por aquéllos tiempos éste maravilloso lugar, significando una gran motivación en nuestra niñez cuando lo leíamos ávidamente.

Para apreciar su verdadera dimensión en tamaño, la escalada de Las Ventanas ofrece sobre sus 120 metros de altura una gran opción para practicar los multilargos, sintiendo y experimentando indudablemente el vacío inmenso bajo nuestros pies.

La escalada a la clásica “Botella” es obligada y no debe de dejarse pasar desapercibida. Es el preámbulo de entrada a esta grandiosa zona, ya que se encuentra exactamente a tan solo unos pasos de dejar el coche convirtiéndose de cajón en el primer reto. Sus 3 rutas nos introducen a una buena visión de lo que habrá más adentro.
Una columna magnífica es “El Fistol” con sus 60 metros aéreos y siempre con su impactante y vertiginosa salida del rapel desde su angosta cima, se convierte en otra muy buena opción.

Cada vez que elegimos ir nos parece una idea genial y nunca nos arrepentimos de ello. Siempre en ésta zona me encuentro con caras de viejos conocidos donde se hace un deleite recordar agradables e inolvidables vivencias e historias de montañas, acompañados con nuestros jóvenes alumnos que con toda naturalidad, frescura y sin ningún prejuicio le entran a cualquier vía existente ávidos de escalar y valorando el gran trabajo hecho aquí por los armadores.

Sin lugar a dudas, habrá muchas otras opciones de elección de zonas de escalada, pero ésta nunca dejará de tener el encanto y un misticismo especial como muy pocas lo tienen, ya que aquí todo es grandioso.

Tips para un mejor disfrute:

Durante el fin de semana hay que llegar temprano, a veces la zona se satura, sobre todo las vías ubicadas en “Las Cortinas” y “La Botella”.

Siempre utilizar casco cada integrante de la cordada. No son raras las caídas de roca y he visto que se acaba la fiesta drásticamente cuando el confiado e incauto asegurador es irremediablemente impactado por el de arriba.

Durante la escalada a “Las Ventanas” es conveniente llevar anillas largas para utilizar anclajes naturales y proteger por las dudas en los clavos viejos. Ojo con el último rapel ya que a más de uno se le ha atorado el cable por lo que no está de más cerciorarse que éste correrá libremente al recuperarlo.

Se recomiendan los cables de 60-70 metros y un juego de unas 15-17 anillas. Si se hacen rutas multilargos es conveniente llevar dos cables si es una cordada conformada por 3 escaladores. Esto ahorrara mucho tiempo y evitará reuniones cortas.

Es posible acampar y hasta hoy es un lugar seguro. Cuenta con asadores y lugares para hacer fogatas.

Siempre serán interesantes y llamativas las escaladas nocturnas con lámpara frontal.

El costo de ingreso es de 10 pesos por persona, 20 por estacionamiento y 80 por tienda de campaña.

Existe servicio de baños, tienda y quesadillas frente a la zona.

Es una zona boscosa fría por lo que hay que ir con ropa de abrigo adecuada.

Olvídate por unos momentos de tu celular ya que por ningún lado habrá señal, al menos tendrás que subir hasta las crestas de las cimas.

En época de lluvias algunos canalones se pueden convertir en cascadas, por lo que hay que considerar alejarse rápidamente de ellos.

Las lluvias generalmente son torrenciales y pueden dejar mojadas por mucho tiempo las vías de escalada. Hay que tomarlo en cuenta para que no se arruine el día.

Mapa

Fotos por: Raymundo Arciniega Dettmer

Este artículo fue escrito por Raymundo Arciniega Dettmer, fue publicado por primera vez el jueves 9 de abril de 2013, 19:16, en la revista e-LTE.

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